Sandy

Todo empezó en Boca de Uchire, la playa de mi niñez con sus arenas blancas y sus cocotales, un paraíso a ciencia cierta, como siempre, me levante con los rayos iniciales del sol que en esa playa son tan intensos como violento es su mar, caminar era lo primero que hacia, recogiendo piedras caracoles y sueños, era feliz, recuerdo, mis padres me amaban y cuidaban, al igual que hoy lo hacen papa desde el cielo y mama desde Houston, era el día de regresar a ese hermoso lugar, que muchos odian y que llamamos Caracas, en la casa de al lado unos obreros terminaban de hacer su trabajo un jacuzzi, un baño externo y una preciosa parrillera de estilo colonial, que el vecino había ordenado construir para convencerse de que tenia mejor que gusto y mas dinero que mi padre, pobre ingenuo, a nosotros eso nunca nos importo, éramos tan felices con nuestra piscina, con la manguera del jardín o con el potecito de arroz chino con el que sacábamos agua del aljibe, el jefe de los obreros se acerco a despedirse y es en ese momento cuando le dice a papa que el se iba y que tenia que abandonarla por que en su pueblo lo esperaba su mujer, Papa lo pensó y recuerdo tanto su cabeza moviéndose de un lado a otro en una negación desconsolada, y en seguida un sonoro llamado, con esa voz grave que poseía, con la cual hacia soñar a aquellas mujeres que lo escuchaban por la radio y hacia temblar al mas entero cuando se molestaba, y me llamo “Noel”,(“Coño” por que nunca decía: Carlos o Carolina, siempre decía. Noel, costumbre por cierto que heredó mi madre hasta el día de hoy), ve con el señor, necesito que traigas a alguien, me dijo. Y así hice ( Papa nunca repetía una orden), y me fui, con el señor, al abrir la puerta de la casa del vecino allí estaba ella, con sus mechas en distintos tonos sepia, y un rostro tan tierno , nos miramos y como si nos conociéramos de toda la vida nos fundimos en una abrazo, que solo mis hermanos pudieron romper, se habían venido caminando detrás de mi y quizás al igual que yo no pudieron contenerse al imaginar que a partir de ese día, o la cuidábamos por siempre o moriría de tristeza o de hambre, allí estábamos, los cuatro abrazados, no era muy común que nos expresáramos afecto entre hermanos, nos queríamos y mucho no lo niego, pero nunca teníamos gestos de cariño entre nosotros, no pregunten como llegamos a nuestra casa , así abrazados los cuatro, enfrentamos a papa y le pedimos, déjanos con ella por favor , papa por favor, llevémosla a Caracas, por fis… el que tenia una singular manera de enseñarnos a ser responsables, solo nos miro y nos dijo: quince días nada mas, ustedes limpian sus porquerías y le dan de comer, no quiero problemas con su mama…

Quince años, estuvo nuestra perra Sandy con nosotros, cuidándonos, jugando ,haciéndonos felices, fue extraordinario vivir esa experiencia de responsabilidad y compromiso, esa tarde veníamos en la camioneta, una enorme ranchera Continental que papa había traído importada de los Estados Unidos, atrás en la zona de equipaje, veníamos: Carolina, Carlos, Sandy y yo, así la nombramos Sandy, por aquellos días, Mama, nos había llevado al teatro, a ver la obra “Anita La Huerfanita”,¿ La recuerdan? Ella tenia una perra en la obra y se llamaba sandy, de allí tomamos el nombre, (aunque me tío Nelson, quien nos ponía sobrenombres a todos, no tardo en llamarla “Sarna” y la muy obediente le atendía), en un instante entre mordiscos y juegos, sandy levanto su cara y “me lenguo” si así grite emocionado: “Sandy me lenguo” y todos en el carro estallaron en carcajadas, Mama casi sin contener la risa me dijo: se dice. “me lamió” , y Papa, ocurrente como siempre respondió ahogado en risas “Si me lo MEA, la mato” tuvimos que estacionarnos para poder dejar de reír, (…como te extraño, papi, eras mi héroe), así llegamos a Caracas, a nuestro apartamento del centro, allí teníamos un patio enorme, era techado, por lo que decidimos que Sandy dormiría allí, Mama paso toda la noche sacándonos a los tres de la cesta que le habíamos acomodado a sandy, para que durmiera, todos queríamos cuidarla esa noche, muchos sabrán todo lo que se vive con un cachorro, y como sufren las medias, zapatos, patas de muebles, pelotas, peluches y en fin todo aquello que sea susceptible de ser mordisqueado, Mama no estaba muy contenta con la presencia de sandy, hasta que se ausento por un mes de la casa, se había ido con papa en una especie de Luna de Miel, en casa quedamos con mi hermana mayor por parte de papa, Nancy, que recuerdos Nancy, eres el ser con la mayor capacidad de amor que conozco, como nos cuidaste y consentiste, fuiste mi Maria (Julie Andrews) de la novicia rebelde, recuerdo tanto que a mi avena le ponías chocolate para que me la tomara y tenias esa infinita capacidad de convertir todo en juego, pero, dios , cuando te molestabas, hasta Sandy se escondía, sinceramente no recuerdo por que nos asustaba tanto verte molesta, por que nunca nos golpeaste o gritaste, solo bastaba que dijeras : ¡a sus cuartos” y todos cual colegio militar, corríamos presurosos a resguardarnos en nuestras literas, Te amo Nancy gracias por habernos cuidado y querido tanto, eres mi segunda madre, Mama y papa regresaron y sandy al verlos llegar estallo en gemidos, aullidos y ladridos, era preocupante ver como enloquecía de felicidad por verlos y allí mi madre la tomo por el rostro y sus ojitos comenzaron a soltar lagrimas,(no se si es morfológicamente posible, pero Sandy lloraba) mami lloro con ella y por supuesto todos estallamos en llanto. A partir de allí mama y Sandy se hicieron inseparables, ahora, Sandy, ya no esta con nosotros, pero antes de irse nos regalo momentos muy hermosos y anécdotas memorables, también nos dejo a sus hijas, Mandy quien se fue con Nancy y la hizo vivir momentos similares a los que nos dio Sandy y con nosotros se quedo una temperamental perrita a quien cariñosamente llamamos La Negra…

Pronto les contare sobre el resto de canes que han alegrado nuestra existencia desde que Sandy, nos enseño que aquella frase tan trillada y gastada tenia mucho de cierto y bastante de realismo “Mientras mas conozco al ser Humano, más quiero a mi perro”, lo que pasa es Sandy merecía un capitulo para ella sola.


Noel Lander